Sobre la extensión y longitud de los escritos procesales

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Me he referido en varias ocasiones al creciente y acuciante problema de la calidad de nuestros textos legislativos, pero es esta una observación que, desde luego, debe hacerse extensiva a los escritos de los diferentes operadores jurídicos, pese a riesgo de incurrir en errores por lo injusto y seguramente inapropiado de la generalización. Pienso, más allá de las Sentencias y Resoluciones, sobre todo, y en primera persona, en los escritos y documentos de abogados y profesionales jurídicos.

Dentro de este ámbito especial interés tiene el de los escritos procesales, por su directa implicación con los derechos y garantías que se ventilan en el proceso judicial. En este marco, el ámbito de los Master de Acceso a la Abogacía debe ser un buen escenario para poder trabajar tanto aptitudes en la redacción de escritos, como en la expresión oral, otra  las clásicas y tradicionales aptitudes del abogado olvidada.

En el seno de este debate, relativo a la calidad y extensión de los escritos procesales, resulta interesante detenerse en recientes propuestas en los EEUU como la elevada por el  Judicial Conference Advisory Committee on Appellate Rules en relación con la reforma de las Federal Rules of Appellate Procedure and Forms.

En particular, se propone la limitación del espacio y caracteres en las apelaciones en el circuito federal: os dejo aquí acceso a la propuesta y post en el blog del WSJ del pasado fin de semana en el que se recoge la polémica creada al respecto.

No tengo claro que sea tanto un problema de limitar el espacio, como el de trabajar en unas reglas comunes de calidad mínima, así como en la formación específica de esas aptitudes. Pero se trata claramente de una materia en la que es preciso hacer avances.

 

 

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  1. ARTURO JOSE MENGUAL 16 mar 2015 | reply

    Muchas gracias, por tu post.
    Lo cierto es que el otro día recibí una Recuso de Apelación de
    más de 100 folios, en el cual se reiteraba de forma constante
    y con un claro sentido de esconder la verdad. Así esta el tema…

  2. ruthbenitoabog 16 mar 2015 | reply

    Poner límite a la extensión no lo veo acertado. Aun dejándose en 12500 palabras, e incluso caracteres, todavía habría escritos vacíos de contenido útil respecto al objeto de la litis. Y por contra, en función del caso, podría quedarse corto a la hora de desarrollar adecuadamente los argumentos.

    Así que quizá limitar la extensión no, pero igual devolver escritos dando un plazo para subsanar en los casos en que claramente parte de lo manifestado ninguna relación guarde con la controversia, no estaría mal. Muchos compañeros usan la técnica de “si no puedes con ellos confúndelos” llenando páginas y páginas de verborrea, e incluso con desafortunada, intencionadamente o no, sintaxis. Y en otras ocasiones veo párrafos y párrafos destinados exclusivamente a pintar una imagen nefasta del contrario pero de forma absolutamente caprichosa y gratuita, pues nada aportan, o no debería, al juzgador para formar su decisión.

    • Luis Cazorla 17 mar 2015 | reply

      Estoy de acuerdo que el límite de la extensión no es necesariamente bueno, pero lo que sí que habría que es (i) insistir en la formación de estos aspectos y (ii) controlarlos de alguna forma. Hay escritos que como dices verdaderamente impiden desarrollar correctamente la tutela judicial efectiva…básicamente porque no hay por dónde cogerlos.

    • Luis Cazorla 17 mar 2015 | reply

      Y muchas gracias por leerme y participar!

  3. Pablo Sánchez 17 mar 2015 | reply

    No sé si la medida es buena o no, no sé si estoy de acuerdo.
    Limitar el espacio es como limitar el tiempo en unas conclusiones en sala. A priori injusto, aunque muchas veces se rellenan minutos reiterando lo ya dicho.
    Con lo que sí estoy de acuerdo totalmente es con la necesidad de que los que nos dedicamos a hablar, aunque sea por escrito, aprendamos a hacerlo. Ahora bien, esa formación no debe ser en la Universidad si va a ser a costa de otros conocimientos de fondo que son más necesarios. Que cada uno, en ejercicio de responsabilidad, adquiera esas habilidades.
    Tengo la teoría de que uno escribe como piensa, y, ciertamente, a veces da miedo ver la caótica manera de pensar de algunos abogados e incluso de algunos jueces.
    Interesante post, como siempre.
    Un saludo.

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